lunes, 24 de enero de 2011

Es difícil ver aquel que quiere hacer el bien, cuando se esta tan lastimado.

Haz tenido la experencia de ver a un animalito que ha sido tan maltratado que cuando alguien se le acerca reacciona o con violencia o con pavor? Y esto es porque ha aprendido que aquel que se supone que le cuide lo golpea, lo insulta, lo humilla; la violencia es solo una forma de autodefensa y en esa forma dice "ya basta por favor"; el temor enorme a grado de pavor inmovilizante es una forma de decir "perdí la esperanza y no confió."
La segunda carta que el apóstol Pablo envía a la iglesia de Corinto en el capitulo 11 versos 16 al 21, Pablo menciona lo siguiente:
"Otra vez os digo, que nadie me tome por loco, o de otra manera, recibanme por loco para que yo también me enorgullezca... porque de buena gana toleran a los necios siendo ustedes cuerdos. Pues toleran si alguno los esclaviza, si alguno los devora, si alguno toma lo suyo, si algunos se enorgullecen, si alguno les da de bofetadas. Para vergüenza mía lo digo, para eso fuimos demasiados débiles."
Para un pueblo que ha sido sometido a la esclavitud, a ser hurtado, a ser herido, a ser devorado, es difícil creer cuando alguien se acerca con buenas intensiones; con las mejores intenciones de ayudar, de liberar, de restablecer, de sanar, de dar vida. Por eso es que Jesús fue crucificado porque no lo creyeron.
Cuando la vida te presenta una oportunidad de felicidad quizás no se puede creer, y hasta pareciera locura; pero ¿haz pensado que lo puede estar atando tus manos para poder recibirla no es mas que la experiencias negativas y aquello que en algún momento te causo dolor? ¿Cómo poder hacer de lado todo ello y abrir los ojos y el corazón a un mundo de posibilidades que Dios ha preparado para aquel que quiere recibirlo? Quizás ayude el ver y aceptar todo aquello que te ha traído dolor; quizás perdonando a aquellos que aportaron a ese dolor porque cada quien dará cuentas por si mismo... PERDONA; después quizás aceptando que hay ALGUIEN que quiere lo mejor para ti, y no esta loco, porque EL sabe que puedes llegar allí... y si no fue así, NO hubiera muerto por ti y por mi... TEN FE.

Dios te guarda

Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
www.fpcsa.org
http://pipsablog.blogspot.com

lunes, 10 de enero de 2011

La honestidad de la vida es aceptar tus debilidades cuando eres orgulloso y aceptar tus cualidades cuando eres humilde.

¿Te has encontrado con personas que son buenísimas para algo en especial?, y cuando les dices lo maravillosos que son, se cohíben tanto que se sonrojan, se incomodan y algunos piensan "este algo quiere"; "Yo no fui," ¿cómo se te ocurre?, "lo hago por tu bien," "lo dije/hice porque tu/ellos/ustedes..." Frases que son escuchadas cuando no se quiere admitir algo; ya sea bueno o malo, pero no se quiere admitir. En verdad que a muy pocos nos gusta que nos digan en que deben mojorar, o que somos buenos para algo, sobre todo si ello rompe con nuestra imagen de quienes somos. Cuanto necesito aprender a ver mis debilidades y no solo mis cualidades. Estoy leyendo la segunda carta que el apóstol Pablo le escribió a la iglesia de la ciudad de Corinto. Una ciudad griega muy importante en su tiempo por el comercio. En si por ser griega era una ciudad donde había muchos "pensadores" y "maestros" con escuelas de enseñanzas filosóficas y aunado a esto era comercial y esto traía muchos viajeros y muchos conocimientos de otra regiones. Pablo les explica la razón por la cual el se atreve a enseñarles lo que sabe aunque no quiere y no es su intención ser comparado con los mejores de esa ciudad. Anteriormente Pablo les había escrito: "Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. Per por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracias no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos, pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo." (1 Carta a los Corintios 15:9-10)

Si estamos consientes de que somos hijos(as) de Dios, y que lo que somos es porque Dios ha dado ese regalo porque ha tenido un inmenso amor que no merecíamos (gracia), per aun así nos lo dio. Lo único que queda por hacerlo es ACEPTAR. Ser honesto con Dios y contigo mismo(a) es el primer paso. No podemos intentar nadar si no acepto que no se nadar.
Busca a personas que sabes que en verdad te aman, te aprecian y te serán honestas, y pregúntales: ¿qué ves de bueno en mi? Si lo crees pertinente pregunta ¿qué crees que debo mejorar en mi forma de relacionarme con los demás?
Si puedes tener cinco personas respondiéndote. Busca las cosas en que las cinco coinciden y veras sorpresas grandes. Entonces con HONESTIDAD, acepta tus cualidades. Dios te las ha dado, úsalas para bien. Y con HONESTIDAD acepta tus debilidades, y trabaja en mejorarlas.

Dios te guarda.

Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
www.fpcsa.org
http://pipsablog.blogspot.com