“Enójate en gran manera, pero no pequéis, no se ponga el sol sobre su enojo, ni des lugar al diablo” Efesios 4:26-27
Se dice que el poeta francés Rousseau estaba en una reunión con personas muy distinguidas y de muy alta posición social cuando de pronto a lo lejos vio a un hombre anciano con vestidos modestos que se acerca con los brazos extendidos y una gran sonrisa. El poeta comenzó a sentir algo, primero incomodidad, después pena y llego a ser enojo cuando en ese momento el anciano estaba delante de él saludándole con gran afecto. El poeta se retiro hacia un lado y le dijo “no le conozco”. ¿Cómo? Respondió el hombre- ¿no me conoces y soy tu padre?
En medio de un gran silencio el poeta salió de la sala cabizbajo como si fuera la vergüenza más grande del mundo ser el hijo de un zapatero. Otro joven piadoso llevo al anciano a su casa. Este poeto vivió oyendo que aunque la gente admiraba su talento, despreciaban su carácter por ser cruel.
Si el enojo es un sentimiento de molestia, enfado o incomodidad entonces se que es un sentimiento “interno” que nace como respuesta a algo que no está de acuerdo con mis valores, gustos, o costumbres. Pero la crueldad es cuando ese sentimiento se externa y produce acciones que causan dolor a los que nos rodean. Enójate pero que no pase de allí, la vida se encargara de recordarnos esto a menudo.
Dios te bendice
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
www.fpcsa.org
http://pipsablog.blogspot.com/
viernes, 4 de septiembre de 2009
martes, 1 de septiembre de 2009
Algunas veces, cuando más cargado estas, quien te da la mano para seguir, es quien menos esperabas.
“En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia” Proverbios 17:17
Se cuenta que un joven afroamericano iba caminando por las calles de NY en la noche y llevaba varias piezas de equipaje pesadas. De momento sintió una mano en el hombro y una voz le pidió permiso para ayudarlo; era un joven blanco que acerco a ayudarle. Después de un tiempo de resistencia el joven permitió que le ayudara el otro. Años más tarde, el joven afroamericano se convirtió en el escritor famoso T. Washington, y el comento “Y en aquella noche, vi por primera vez a Teodoro Roosevelt”
Para Dios mismo no hay barreras entre el género humano y divino, y lo mostro al enviar a Jesús a la tierra; tú y yo podemos ver que las barreras entre nosotros los seres humanos pueden eliminarse. Si te apoya, antes de actuar piensa en que alguien te ayudo también. Ahora es tu turno.
Dios te guarda
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
www.fpcsa.org
http://pipsablog.blogspot.com/
Se cuenta que un joven afroamericano iba caminando por las calles de NY en la noche y llevaba varias piezas de equipaje pesadas. De momento sintió una mano en el hombro y una voz le pidió permiso para ayudarlo; era un joven blanco que acerco a ayudarle. Después de un tiempo de resistencia el joven permitió que le ayudara el otro. Años más tarde, el joven afroamericano se convirtió en el escritor famoso T. Washington, y el comento “Y en aquella noche, vi por primera vez a Teodoro Roosevelt”
Para Dios mismo no hay barreras entre el género humano y divino, y lo mostro al enviar a Jesús a la tierra; tú y yo podemos ver que las barreras entre nosotros los seres humanos pueden eliminarse. Si te apoya, antes de actuar piensa en que alguien te ayudo también. Ahora es tu turno.
Dios te guarda
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
www.fpcsa.org
http://pipsablog.blogspot.com/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)