“Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: ¡Basta Ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos y Dios está en medio de ellos. ¿Por qué entonces les tenemos que obedecer? Números 16:3
Hay una canción del Autor Marcos Vidal que narra la historia de un payaso. En el circo de la ciudad todos venían a ver al payaso y los niños le disfrutaban, era bien ocurrente y no paraban de reír y cuando tocaba su violín los hacía tan felices. Pero en fondo era infeliz, pensaba que se veía ridículo con la cara pintada. El quería ser un equilibrista, no estaba conforme con ser payaso porque sus actos no eran los más importantes, siempre eran para llenar los espacios vacios, los cambios de escena, el tiempo entre una estrella del circo y la siguiente estrella del circo. Pensaba que un salto mortal era más espectacular por los aplausos que recibían en vez de las risas que el recibía. Nunca supo asumir su posición, nunca se dio cuenta de lo importante que él era y que el día que faltase los niños dejaría de ser felices en el circo. Era una mañana fría, ya no aguanto más y se subió al trapecio, al estar tan alto, sintió el pánico de la altura, no había red de protección, se resbalo y callo. Quien lo vio en el suelo fue domador. Un mes más tarde le llego la noticia de que el circo había cerrado, pues ya no venían niños en las funciones. Ahora el payaso vive retirado en algún lugar y sentado en su silla de ruedas parece que ha aceptado ser quien es. Los niños que le visitan le hacen feliz y cuando el les ve venir a lo lejos se pinta la nariz y a veces les toca el violín. Y si alguno se burla de él por ser un payaso les dice “Seria un miserable, seria yo culpable sino cumpliese la misión que recibí, porque aunque tuve un fracaso, soy de profesión payaso, no me juzgues Dios me hizo así”
Desear con ser como otros puede robar tu propósito de vida cuando no te das cuenta de las cualidades tan maravillosas que tienes. Al nacer comienza la búsqueda de la razón para que la que hemos nacido. Nuestros padres son los primeros ayudantes que nos forman, la familia, los amigos, la escuela, y la sociedad; pero todo es para ayudarnos a entender que hemos venido a esta vida con un propósito más grande que solo respirar, comer y dormir. Todos y cada uno estamos buscando ese propósito, algunos ya lo han encontrado y están viviendo dentro de el, con gran gozo, no te distraigas; no trates de elevar tu auto estima al lastimar a otros; no permitas que lo que otros logren te haga sentir inconforme contigo mismo (a). Tu sabes que estás donde debes estar cuando aceptas que Dios te ha hecho único (a), cuando al buscar dentro de ti te das cuenta que estas desarrollándote al máximo, que disfrutas quien eres, que vives con gusto, con ingenio y rapidez porque solo tenemos entre 80 y 100 años para lograrlo. No te permitas llegar a sentirte miserable o culpable por no cumplir la misión que Dios te ha dado.
Dios te guarde
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
www.fpcsa.org/esp.html
jueves, 21 de febrero de 2008
miércoles, 20 de febrero de 2008
De mi integridad el día de hoy gozarán mis hijos mañana
“Y tuvo Gedeón setenta hijos que constituyeron su descendencia, porque tuvo muchas mujeres. También su concubina que estaba en Siquem le dio un hijo y le puso por nombre Abimelec.”(Jueces 8:30-31)
Gedeón el hombre, el guerrero obediente a Dios, su historia es una de batallas, victorias, confianza, fe, obediencia. Con su historia podemos decir que después de una victoria, la batalla que sigue será mas fuerte.
Pero las batallas más fuertes no fueron en los campos abiertos. Las batallas más fuertes las sufrió su familia. Por cuarenta años la tierra estuvo en paz con respecto a otras naciones, pero los problemas fueron internos. La familia de Gedeón pago las consecuencias de sus actos sin juicio. Sus hijos tuvieron una vida difícil por la decisión del padre al fabricar un “Efod” de oro para que el pueblo lo utilizara en su adoración a Dios, “y todo Israel se prostituyo tras de ese Efod en aquel lugar; y fue tropezadero para a Gedeón y a su casa” (Jueces 8:27). El tuvo 71 hijos y uno de ellos fue Abimelec, producto de una relación con una concubina (amante, mujer considerada como esposa de segunda clase bajo el sistema de poligamia que por lo regular se tomaban de entre las prisioneras de guerra). Ella no vivía con Gedeón, pues vivía en Siquem, que en ese tiempo era una ciudad que no creían en el Dios de los Israelitas, pues era un centro de adoración a Baal-berit. Su hijos Abimelec, persuadió a los habitantes de esa ciudad para que mataran a los 70 hijos restantes de Gedeón, que Vivian en Ofra, para así ser él, el siguiente gobernante. Este hijo no fue educado dentro del sistema de valores de su padre. ¿Qué aprendo de la historia? Veo como una decisión aparentemente buena, quizás sin importancia, o normal, de acuerdo a los valores de la sociedad del tiempo; cuando no es integra, trajo una vida difícil a su familia entera, y por último la muerte a 69 de sus hijos, pues solo uno escapo al esconderse y huir de tal masacre.
¿Qué hacemos hoy que puede tener implicaciones en el mañana? ¿Qué hago hoy en mi vida que impactara en la vida de mis seres más queridos? ¿Cómo quiero que mi vida impacte el futuro de esos seres queridos? Todo, todo, tiene consecuencias; buenas o malas pero las tiene. De acuerdo a lo que quiero que gocen los que me siguen, así serán mis decisiones el día de hoy.
Dios te guarde
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
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Gedeón el hombre, el guerrero obediente a Dios, su historia es una de batallas, victorias, confianza, fe, obediencia. Con su historia podemos decir que después de una victoria, la batalla que sigue será mas fuerte.
Pero las batallas más fuertes no fueron en los campos abiertos. Las batallas más fuertes las sufrió su familia. Por cuarenta años la tierra estuvo en paz con respecto a otras naciones, pero los problemas fueron internos. La familia de Gedeón pago las consecuencias de sus actos sin juicio. Sus hijos tuvieron una vida difícil por la decisión del padre al fabricar un “Efod” de oro para que el pueblo lo utilizara en su adoración a Dios, “y todo Israel se prostituyo tras de ese Efod en aquel lugar; y fue tropezadero para a Gedeón y a su casa” (Jueces 8:27). El tuvo 71 hijos y uno de ellos fue Abimelec, producto de una relación con una concubina (amante, mujer considerada como esposa de segunda clase bajo el sistema de poligamia que por lo regular se tomaban de entre las prisioneras de guerra). Ella no vivía con Gedeón, pues vivía en Siquem, que en ese tiempo era una ciudad que no creían en el Dios de los Israelitas, pues era un centro de adoración a Baal-berit. Su hijos Abimelec, persuadió a los habitantes de esa ciudad para que mataran a los 70 hijos restantes de Gedeón, que Vivian en Ofra, para así ser él, el siguiente gobernante. Este hijo no fue educado dentro del sistema de valores de su padre. ¿Qué aprendo de la historia? Veo como una decisión aparentemente buena, quizás sin importancia, o normal, de acuerdo a los valores de la sociedad del tiempo; cuando no es integra, trajo una vida difícil a su familia entera, y por último la muerte a 69 de sus hijos, pues solo uno escapo al esconderse y huir de tal masacre.
¿Qué hacemos hoy que puede tener implicaciones en el mañana? ¿Qué hago hoy en mi vida que impactara en la vida de mis seres más queridos? ¿Cómo quiero que mi vida impacte el futuro de esos seres queridos? Todo, todo, tiene consecuencias; buenas o malas pero las tiene. De acuerdo a lo que quiero que gocen los que me siguen, así serán mis decisiones el día de hoy.
Dios te guarde
Daniel Jimenez
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martes, 12 de febrero de 2008
Antes de actuar, aunque pienses que tienes la razón, es bueno escuchar a otros lo que tienen que decir, te puedes sorprender
“Y dijo David a Abigail: Bendito sea Dios de Israel que te envió hoy a mí, y bendito tu razonamiento, y bendita tu que me has estorbado de ir a derramar sangre, y a vengarme por mi propia mano” 1 Samuel 25:32-33
David había estado de guerra en guerra, vagando por el desierto, pues el rey Saúl lo quería matar. David tratando de no enfrentar al rey, se mantenía fuera de la ciudad y con el cómo seiscientos hombres que daban protección a muchas propiedades y pueblos aledaños. Un día David envía diez jóvenes a pedir comida a una hacienda de las cuales ellos habían estado protegiendo. EL dueño de nombre Nabal y su esposa Abigail, vivan allí con todos sus siervos. Nabal el dueño, a como se describe, un hombre duro, de malas obras, perverso, e insensato, les negó la ayuda y aun más, los maltrato. Cuando estos volvieron a David y le dijeron lo ocurrido, este se molesto tanto que decidió ir y atacar esa hacienda. Abigail se entero de las intensiones de David y fue a su encuentro con una ofrenda: “doscientos panes, dos cueros de vino, cinco ovejas guisadas, cinco medidas de grano tostado, cien racimos de uvas, y doscientos panes de higo secos” (1 Samuel 25:18) Al llegar, se postra frente a David y le pide les perdone la vida a todos los que viven en su hacienda. Ella pide perdón en nombre de su esposo, le ofrece su regalo y le hace ver que si les perdonaba, cuando fuera rey no tendría que avergonzarse por haber derramado sangre inocente por culpa de un malvado. Y que al final de todo Dios daría a cada uno conforme a sus frutos.
Para muchos de nosotros la acción de David pudiera estar bien justificada. La razón por la cual Nabal tenía tanta riqueza y sus tierras eran prosperas y gozaban de paz, era por David y sus hombres habían peleado por esa paz, les protegían y vigilaban por el bienestar del y los suyos. David no estaba pidiendo limosnas, en cierta forma solo pedía sustento para continuar su tarea.
David reacciono como tú y yo. Cuando hemos dado tanto, hemos servido tanto, hemos ofrecido tanto y pedimos un favor y lo niegan… pensando que tenemos todo el derecho de reclamar, actuamos drásticamente. Quizás no matamos físicamente (como lo iba a hacer David) pero si matamos la amistad, olvidamos que aquel que negó tiene otros a su lado que serán afectados por nuestra decisión; y se nos olvida que el que dará o quitara al final de todo será EL CREADOR Y DADOR DE TODO.
Cuando Abigail hablo con David, este le contesto en la forma que te comparto al principio, y reconoció que en verdad Dios cuida de los suyos y que cada uno recibirá de la misma manera en que da. David tenía razones de mas para hacer lo que quería hacer, si embargo el haber escuchado, el haberse permitido enseñar por una persona aparentemente insignificante le evito remordimientos y quizás culpabilidades futuras. Y si, Dios da a cada uno de la manera en que damos, Nabal se entera de lo que había hecho su esposa, y diez días después “Dios hirió a Nabal y murió” (v38).
Dios te guarde
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
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David había estado de guerra en guerra, vagando por el desierto, pues el rey Saúl lo quería matar. David tratando de no enfrentar al rey, se mantenía fuera de la ciudad y con el cómo seiscientos hombres que daban protección a muchas propiedades y pueblos aledaños. Un día David envía diez jóvenes a pedir comida a una hacienda de las cuales ellos habían estado protegiendo. EL dueño de nombre Nabal y su esposa Abigail, vivan allí con todos sus siervos. Nabal el dueño, a como se describe, un hombre duro, de malas obras, perverso, e insensato, les negó la ayuda y aun más, los maltrato. Cuando estos volvieron a David y le dijeron lo ocurrido, este se molesto tanto que decidió ir y atacar esa hacienda. Abigail se entero de las intensiones de David y fue a su encuentro con una ofrenda: “doscientos panes, dos cueros de vino, cinco ovejas guisadas, cinco medidas de grano tostado, cien racimos de uvas, y doscientos panes de higo secos” (1 Samuel 25:18) Al llegar, se postra frente a David y le pide les perdone la vida a todos los que viven en su hacienda. Ella pide perdón en nombre de su esposo, le ofrece su regalo y le hace ver que si les perdonaba, cuando fuera rey no tendría que avergonzarse por haber derramado sangre inocente por culpa de un malvado. Y que al final de todo Dios daría a cada uno conforme a sus frutos.
Para muchos de nosotros la acción de David pudiera estar bien justificada. La razón por la cual Nabal tenía tanta riqueza y sus tierras eran prosperas y gozaban de paz, era por David y sus hombres habían peleado por esa paz, les protegían y vigilaban por el bienestar del y los suyos. David no estaba pidiendo limosnas, en cierta forma solo pedía sustento para continuar su tarea.
David reacciono como tú y yo. Cuando hemos dado tanto, hemos servido tanto, hemos ofrecido tanto y pedimos un favor y lo niegan… pensando que tenemos todo el derecho de reclamar, actuamos drásticamente. Quizás no matamos físicamente (como lo iba a hacer David) pero si matamos la amistad, olvidamos que aquel que negó tiene otros a su lado que serán afectados por nuestra decisión; y se nos olvida que el que dará o quitara al final de todo será EL CREADOR Y DADOR DE TODO.
Cuando Abigail hablo con David, este le contesto en la forma que te comparto al principio, y reconoció que en verdad Dios cuida de los suyos y que cada uno recibirá de la misma manera en que da. David tenía razones de mas para hacer lo que quería hacer, si embargo el haber escuchado, el haberse permitido enseñar por una persona aparentemente insignificante le evito remordimientos y quizás culpabilidades futuras. Y si, Dios da a cada uno de la manera en que damos, Nabal se entera de lo que había hecho su esposa, y diez días después “Dios hirió a Nabal y murió” (v38).
Dios te guarde
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
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La obedencia llega más lejos cuando la fe la acompaña
“Por la fe Abel ofreció a Dios mas excelente sacrificio que Caín, por la cual alcanzo testimonio que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aun habla por ella” Hebreos 11:4
En los Estados Unidos se celebra el natalicio de Abraham Lincoln. Uno de los logros más grandes durante su vida fue el reconocimiento de haber liberado a los esclavos mediante la Proclamación de la Emancipación. Esto da paso a la adopción de las 13ª y 14ª enmiendas a la Constitución de los Estados Unidos, con las cuales se abole la esclavitud y se establece imposición federal de derechos civiles.
Una muestra de su liderazgo fue el discurso de Gettysburg, el mas famoso dsicurso de Abraham Lincoln, fue pronunciado en la Dedicatoria del Cememterion Nacional de los Soldados en esa ciudad, en Pensilvania E.U., el 19 de noviembre de 1863.
Estas son unas de las palabras del discurso
“El mundo notará poco, ni mucho tiempo recordará lo que decimos aquí, pero nunca podrá olvidar lo que ellos hicieron aquí. Somos nosotros los vivos los que debemos dedicarnos aquí a la obra inconclusa que aquellos que aquí pelearon hicieron avanzar tan noblemente. Somos nosotros los que debemos dedicarnos a la gran tarea que tenemos ante nosotros: que tomemos de estos honorables muertos una mayor devoción a la causa por la que dieron su última cuota de devoción, que tomemos la noble resolución de que estos muertos no han de morir en vano, que esta nación, protegida por Dios, nacerá de nuevo en libertad, y que este gobierno, del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no perecerá jamás.”
Todos sabemos y recordamos a Abraham Lincoln, quizás no sabemos los detalles de su vida, su disciplina, sus hábitos, pero si podemos ver los resultados de ella. ¿Tu crees que el se imagino todo lo que significaría para nosotros? ¿Tu crees que esos hombre que pelearon las batallas en pueblos desconocidos para el mundo, vieron todo lo que su sacrificio lograría? ¿Por qué crees que lo hicieron? ¿Por qué crees que murieron? ¿Por qué crees que vivieron?
Solo la fe de creer que su obra era la correcta, su convicción de morir por algo noble y digno de su vida. Tal y como Abel en la historia Biblica, no sabemos porque su sacrificio agrado mas a Dios provocando la envidia de su hermano. Sin embargo todabia hablamos de tal hecho de obediencia y de fe.
Para ti y para mi, ¿Qué van a decir los que vivirán después de la razón porque vivimos, de la razón porque morimos? ¿Cómo quieres que te recuerden tus generaciones? Vivir en obediencia es importante, pero cuando tienes fe en lo que obedeces puedes ver que vas a impactar a mucha gente por la manera en que vives y hasta por la manera en mueres.
Dios te guarde
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
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En los Estados Unidos se celebra el natalicio de Abraham Lincoln. Uno de los logros más grandes durante su vida fue el reconocimiento de haber liberado a los esclavos mediante la Proclamación de la Emancipación. Esto da paso a la adopción de las 13ª y 14ª enmiendas a la Constitución de los Estados Unidos, con las cuales se abole la esclavitud y se establece imposición federal de derechos civiles.
Una muestra de su liderazgo fue el discurso de Gettysburg, el mas famoso dsicurso de Abraham Lincoln, fue pronunciado en la Dedicatoria del Cememterion Nacional de los Soldados en esa ciudad, en Pensilvania E.U., el 19 de noviembre de 1863.
Estas son unas de las palabras del discurso
“El mundo notará poco, ni mucho tiempo recordará lo que decimos aquí, pero nunca podrá olvidar lo que ellos hicieron aquí. Somos nosotros los vivos los que debemos dedicarnos aquí a la obra inconclusa que aquellos que aquí pelearon hicieron avanzar tan noblemente. Somos nosotros los que debemos dedicarnos a la gran tarea que tenemos ante nosotros: que tomemos de estos honorables muertos una mayor devoción a la causa por la que dieron su última cuota de devoción, que tomemos la noble resolución de que estos muertos no han de morir en vano, que esta nación, protegida por Dios, nacerá de nuevo en libertad, y que este gobierno, del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no perecerá jamás.”
Todos sabemos y recordamos a Abraham Lincoln, quizás no sabemos los detalles de su vida, su disciplina, sus hábitos, pero si podemos ver los resultados de ella. ¿Tu crees que el se imagino todo lo que significaría para nosotros? ¿Tu crees que esos hombre que pelearon las batallas en pueblos desconocidos para el mundo, vieron todo lo que su sacrificio lograría? ¿Por qué crees que lo hicieron? ¿Por qué crees que murieron? ¿Por qué crees que vivieron?
Solo la fe de creer que su obra era la correcta, su convicción de morir por algo noble y digno de su vida. Tal y como Abel en la historia Biblica, no sabemos porque su sacrificio agrado mas a Dios provocando la envidia de su hermano. Sin embargo todabia hablamos de tal hecho de obediencia y de fe.
Para ti y para mi, ¿Qué van a decir los que vivirán después de la razón porque vivimos, de la razón porque morimos? ¿Cómo quieres que te recuerden tus generaciones? Vivir en obediencia es importante, pero cuando tienes fe en lo que obedeces puedes ver que vas a impactar a mucha gente por la manera en que vives y hasta por la manera en mueres.
Dios te guarde
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
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domingo, 10 de febrero de 2008
Si la fidelidad fuera suficiente, la fe no existiría
“He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente, y de tu mano, oh rey, nos librara. Y si no, sábelo bien, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatus que has levantado.” Daniel 3:17-18
Hay una historia increíble de amistad, de fidelidad pero sobre todo de fe. Una invasión hace cautiva a toda una nación. En esta historia, tres amigos jóvenes, fueron hechos prisioneros de guerra, y llevados a otro lugar fuera de su país. Allí se les imponen costumbres, hábitos, educación y hasta religión diferente a la suya. Durante todo este tiempo de vicisitudes. Los tres amigos, deciden ser fieles a su fe, a sus costumbres y a su amistad y por todo ese tiempo de pruebas se mantuvieron juntos. Su amistad fue probada con problemas, chismes, amenazas... Pero todo esto solo la fortaleció. Un día los tres rehusaron adoptar la forma de religión y adoración del rey de ese pueblo. El rey aunque les había tomado en estima no pudo más que sentenciarlos a la muerte por haber desobedecido su mandato. Ante los ojos de los envidiosos, de los que buscaban hacerles daño, de aquellos que veían con enojo como e medio de todo ellos prosperaban a pesar de ser prisionero de guerra, el rey los sentencio a morir quemados en un horno. A punto de ser ejecutados, el rey les vuelve a preguntar si estaría dispuestos a hacer lo que se les ordenaba. Pues de no hacerlo, serian echados a un horno de fuego ardiente. Entonces vemos la respuesta, ese es el verso que comparto al principio.
Si solo hubieran dicho que si, ellos hubieran salvado sus vidas y hubieran podido servir a Dios por mas tiempo. Pero de hacerlo, ellos sabían que aquello por lo que habían luchado, aquello por lo que se habían permitido ser humillados, y maltratados moriría aunque ellos siguieran vivos. Uno de ellos pudo acceder, y salvarse. Uno de ellos pudo decir, yo no estaba de acuerdo y salvarse. Su amistad y la lealtad fueron más fuertes. El horno fue calentado siete veces mas y ellos fueron echados al el.
Si por ser fieles a Dios, pudiéramos vivir sin problemas, sin presiones, sin desgracias, sin perdidas. La religión seria como un seguro de vida. Firma aquí, no fumes, no tomes y estas cubierto; podríamos ver filas y filas de personas envidiosas, chismosas, orgullosas, vanagloriosas por adquirir esa póliza de seguros. Si Dios salvara a los fieles que hacen lo que les pide, estos tres jóvenes no hubieran ido al horno. Lo grande en la respuesta de estos tres jóvenes fue: “Y si no, sábelo bien, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatus que has levantado”. Dios puede librarnos de todo pero si no es así no importa.
Si como una persona de fe has pensado que aparentemente no te va bien en la vida, que no tienes todo lo que deseas, que incluso estas muriendo, y Dios no puede hacer nada, te equivocas, el CREER que todo lo puede, cambia tu perspectiva de la vida. Aun los problemas más grandes que puedas enfrentar son pequeños en las manos de Dios, solo si CREES.
La historia de estos tres amigos la puedes leer en el libro de Daniel en el Antiguo testamento de la Biblia. No te digo el final, la puedes leer en el capitulo 3. Solo te invito a que puedas ver que Dios no busca solo tu fidelidad en medio de los problemas, el busca tu fe. Descansar en El, dejarte caer en sus brazos de fatiga y cansancio por mas no poder y decir “por favor sigue tu, yo ya no puedo, haz tu voluntad”. Y veras a Dios contigo en medio del horno.
Dios te guarde
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
www.fpcsa.org
Hay una historia increíble de amistad, de fidelidad pero sobre todo de fe. Una invasión hace cautiva a toda una nación. En esta historia, tres amigos jóvenes, fueron hechos prisioneros de guerra, y llevados a otro lugar fuera de su país. Allí se les imponen costumbres, hábitos, educación y hasta religión diferente a la suya. Durante todo este tiempo de vicisitudes. Los tres amigos, deciden ser fieles a su fe, a sus costumbres y a su amistad y por todo ese tiempo de pruebas se mantuvieron juntos. Su amistad fue probada con problemas, chismes, amenazas... Pero todo esto solo la fortaleció. Un día los tres rehusaron adoptar la forma de religión y adoración del rey de ese pueblo. El rey aunque les había tomado en estima no pudo más que sentenciarlos a la muerte por haber desobedecido su mandato. Ante los ojos de los envidiosos, de los que buscaban hacerles daño, de aquellos que veían con enojo como e medio de todo ellos prosperaban a pesar de ser prisionero de guerra, el rey los sentencio a morir quemados en un horno. A punto de ser ejecutados, el rey les vuelve a preguntar si estaría dispuestos a hacer lo que se les ordenaba. Pues de no hacerlo, serian echados a un horno de fuego ardiente. Entonces vemos la respuesta, ese es el verso que comparto al principio.
Si solo hubieran dicho que si, ellos hubieran salvado sus vidas y hubieran podido servir a Dios por mas tiempo. Pero de hacerlo, ellos sabían que aquello por lo que habían luchado, aquello por lo que se habían permitido ser humillados, y maltratados moriría aunque ellos siguieran vivos. Uno de ellos pudo acceder, y salvarse. Uno de ellos pudo decir, yo no estaba de acuerdo y salvarse. Su amistad y la lealtad fueron más fuertes. El horno fue calentado siete veces mas y ellos fueron echados al el.
Si por ser fieles a Dios, pudiéramos vivir sin problemas, sin presiones, sin desgracias, sin perdidas. La religión seria como un seguro de vida. Firma aquí, no fumes, no tomes y estas cubierto; podríamos ver filas y filas de personas envidiosas, chismosas, orgullosas, vanagloriosas por adquirir esa póliza de seguros. Si Dios salvara a los fieles que hacen lo que les pide, estos tres jóvenes no hubieran ido al horno. Lo grande en la respuesta de estos tres jóvenes fue: “Y si no, sábelo bien, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatus que has levantado”. Dios puede librarnos de todo pero si no es así no importa.
Si como una persona de fe has pensado que aparentemente no te va bien en la vida, que no tienes todo lo que deseas, que incluso estas muriendo, y Dios no puede hacer nada, te equivocas, el CREER que todo lo puede, cambia tu perspectiva de la vida. Aun los problemas más grandes que puedas enfrentar son pequeños en las manos de Dios, solo si CREES.
La historia de estos tres amigos la puedes leer en el libro de Daniel en el Antiguo testamento de la Biblia. No te digo el final, la puedes leer en el capitulo 3. Solo te invito a que puedas ver que Dios no busca solo tu fidelidad en medio de los problemas, el busca tu fe. Descansar en El, dejarte caer en sus brazos de fatiga y cansancio por mas no poder y decir “por favor sigue tu, yo ya no puedo, haz tu voluntad”. Y veras a Dios contigo en medio del horno.
Dios te guarde
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
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jueves, 7 de febrero de 2008
Confiar en tus fortalezas más que en Dios puede ser tu debelidad y tu ruina.
“La soberbia de tu corazón te ha engañado, tu que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribara a tierra?” Abdías 3
Creo que la mayoría ha oído de la historia de Sansón, o la historia de Goliat. Vemos como lo común entre ellos fue poner mas cuidado a sus fortalezas y descuidaron sus puntos débiles. Fortaleza física incomparable, valentía y guerreros únicos, temidos por todos los que les conocían, respetados por su trayectoria, totalmente confiados en sus habilidades personales… y esto en si es bueno, lo peligroso es cuando viéndote a ti mismo(a) piensas que no necesitas de Dios o incluso lo desafías como el caso de Goliat.
En el antiguo testamento, el libro mas pequeño es el libro de Abdías (significa Siervo de Dios, u Orador de Dios), y es la narración de cómo Dios juzga a los que maltratan a su pueblo. Edom era un pueblo vecino al norte de los territorios de Judá, este pueblo descendía de Esaú hermano de Jacob, básicamente pueblos hermanos; sin embargo la historia nos dice de cómo este pueblo apoyo a los Babilonios y se alegro en la conquista de Judá. Este pueblo era fuerte, con riquezas, tenia gente sabia, habitaba en las regiones montañosas en el sureste del Mar Muerto, que parecía invencible. El problema en que se vieron fue por su cobardía y soberbia y la traición a sus hermanos de Judá. Por muy inaccesibles que eran sus riscos y sus montañas, no escaparon del juicio de Dios.
Cuando un hijo(a) nace, los padres que le aman, dan hasta sus propias vidas por ese ser. Le llenan de cuidados, le rodean de protección y de lo mejor según sus posibilidades. ¿Qué no hace Dios por sus hijos? Hoy en todo aquel que es hijo de Dios puede sentirse confiado en que Aquel a quien llama Padre, ha dado su propia vida por cada uno, le cuida, le rodea de protección y le da lo mejor de si mismo y esto le hace el mas fuertes y privilegiado. Pero esto mismo se puede volver una debilidad increíble cuando olvida que es precisamente Dios quien ha dado todo y cuanto es y tiene. Cuando se olvida esto hay peligro de volverse mal agradecido, cobarde, soberbio, traicionero contra su propio hermano, y correr el riesgo del juicio de Dios, pues no hay lugar en donde no pueda ser hallado. Ser agradecido, valiente, humilde y fiel puede ayudar a no confiar en tus fortalezas más que en Dios porque puede ser tu debilidad y tu ruina.
Dios te guarde
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
www.fpcsa.org
Creo que la mayoría ha oído de la historia de Sansón, o la historia de Goliat. Vemos como lo común entre ellos fue poner mas cuidado a sus fortalezas y descuidaron sus puntos débiles. Fortaleza física incomparable, valentía y guerreros únicos, temidos por todos los que les conocían, respetados por su trayectoria, totalmente confiados en sus habilidades personales… y esto en si es bueno, lo peligroso es cuando viéndote a ti mismo(a) piensas que no necesitas de Dios o incluso lo desafías como el caso de Goliat.
En el antiguo testamento, el libro mas pequeño es el libro de Abdías (significa Siervo de Dios, u Orador de Dios), y es la narración de cómo Dios juzga a los que maltratan a su pueblo. Edom era un pueblo vecino al norte de los territorios de Judá, este pueblo descendía de Esaú hermano de Jacob, básicamente pueblos hermanos; sin embargo la historia nos dice de cómo este pueblo apoyo a los Babilonios y se alegro en la conquista de Judá. Este pueblo era fuerte, con riquezas, tenia gente sabia, habitaba en las regiones montañosas en el sureste del Mar Muerto, que parecía invencible. El problema en que se vieron fue por su cobardía y soberbia y la traición a sus hermanos de Judá. Por muy inaccesibles que eran sus riscos y sus montañas, no escaparon del juicio de Dios.
Cuando un hijo(a) nace, los padres que le aman, dan hasta sus propias vidas por ese ser. Le llenan de cuidados, le rodean de protección y de lo mejor según sus posibilidades. ¿Qué no hace Dios por sus hijos? Hoy en todo aquel que es hijo de Dios puede sentirse confiado en que Aquel a quien llama Padre, ha dado su propia vida por cada uno, le cuida, le rodea de protección y le da lo mejor de si mismo y esto le hace el mas fuertes y privilegiado. Pero esto mismo se puede volver una debilidad increíble cuando olvida que es precisamente Dios quien ha dado todo y cuanto es y tiene. Cuando se olvida esto hay peligro de volverse mal agradecido, cobarde, soberbio, traicionero contra su propio hermano, y correr el riesgo del juicio de Dios, pues no hay lugar en donde no pueda ser hallado. Ser agradecido, valiente, humilde y fiel puede ayudar a no confiar en tus fortalezas más que en Dios porque puede ser tu debilidad y tu ruina.
Dios te guarde
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