“Yo oro no para que los saques del mundo sino que los guardes de el mal” Juan 17:15
Cada día, cada semana, cada mes y ahora cada año, nuestros amigos que tienen familiares en el medio oriente en la guerra, esperan con esperanza el regreso de ese soldado que esta “peleando la batalla”. Quizás al principio las oraciones de sus seres queridos eran para que regresaran pronto. Después de un tiempo, al ver que no regresaran tan pronto, la oración es por protección contra la maldad, el daño, la perdida. Sin embargo estos héroes anónimos, están donde están, porque saben que es su momento de estar allá y pronto volverán.
Entre los que practican la fe cristiana hay muchos que cuando las dificultades se presentan, dicen que sería mejor morir, y cuando les preguntas ¿porque? Las respuestas giran a la idea de que “estarán con Dios y no habrá más problemas”. Y esto no es porque en verdad quieran estar con Dios, sino porque quieren evitar los problemas. Estoy seguro que no dirían lo mismo cuando las cosas están de maravilla y hay abundancia.
En el proceso llamado “vida” todos tenemos un tiempo para llegar el final. Mientras tanto la experiencia de vivir esta llena de oportunidades para crecer como seres humanos y hacer crecer a aquellos que nos rodean. Una fruta no se corta antes de tiempo, sino cuando esta totalmente madura. Pero para llegar a ese punto, paso por calores, fríos, plagas, resistió a los químicos que le dieron mas vida, y entonces, solo entonces cuando el granjero ve que es tiempo, la corta para su deleite.
De la misma manera, te invito a que dejes que el “granjero de la vida” te cuide; te proteja contra las plagas que buscan destruirte; te alimente para que sea una persona fuerte, grande y ejemplar; te ayude a pasar por los calores y fríos de la vida, te permita experimentar el proceso de la vida. Y que El decida “cuando es tiempo”.
Dios te guarde
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
www.fpcsa.org
http://pipsablog.blogspot.com/
lunes, 5 de mayo de 2008
sábado, 3 de mayo de 2008
Lo más fácil en la vida es…huir de ella
“Yo oro no para que los saques del mundo sino que los guardes de el mal” Juan 17:15
Cada día, cada semana, cada mes y ahora cada año, nuestros amigos que tienen familiares en el medio oriente en la guerra, esperan con esperanza el regreso de ese soldado que esta “peleando la batalla”. Quizás al principio las oraciones de sus seres queridos eran para que regresaran pronto. Después de un tiempo, al ver que no regresaran tan pronto, la oración es por protección contra la maldad, el daño, la perdida. Sin embargo estos héroes anónimos, están donde están, porque saben que es su momento de estar allá y pronto volverán.
Entre los que practican la fe cristiana hay muchos que cuando las dificultades se presentan, dicen que sería mejor morir, y cuando les preguntas ¿porque? Las respuestas giran a la idea de que “estarán con Dios y no habrá más problemas”. Y esto no es porque en verdad quieran estar con Dios, sino porque quieren evitar los problemas. Estoy seguro que no dirían lo mismo cuando las cosas están de maravilla y hay abundancia.
En el proceso llamado “vida” todos tenemos un tiempo para llegar el final. Mientras tanto la experiencia de vivir esta llena de oportunidades para crecer como seres humanos y hacer crecer a aquellos que nos rodean. Una fruta no se corta antes de tiempo, sino cuando esta totalmente madura. Pero para llegar a ese punto, paso por calores, fríos, plagas, resistió a los químicos que le dieron mas vida, y entonces, solo entonces cuando el granjero ve que es tiempo, la corta para su deleite.
De la misma manera, te invito a que dejes que el “granjero de la vida” te cuide; te proteja contra las plagas que buscan destruirte; te alimente para que sea una persona fuerte, grande y ejemplar; te ayude a pasar por los calores y fríos de la vida, te permita experimentar el proceso de la vida. Y que El decida “cuando es tiempo”.
Dios te guarde
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
www.fpcsa.org/esp.html
http://pipsablog.blogspot.com/
Cada día, cada semana, cada mes y ahora cada año, nuestros amigos que tienen familiares en el medio oriente en la guerra, esperan con esperanza el regreso de ese soldado que esta “peleando la batalla”. Quizás al principio las oraciones de sus seres queridos eran para que regresaran pronto. Después de un tiempo, al ver que no regresaran tan pronto, la oración es por protección contra la maldad, el daño, la perdida. Sin embargo estos héroes anónimos, están donde están, porque saben que es su momento de estar allá y pronto volverán.
Entre los que practican la fe cristiana hay muchos que cuando las dificultades se presentan, dicen que sería mejor morir, y cuando les preguntas ¿porque? Las respuestas giran a la idea de que “estarán con Dios y no habrá más problemas”. Y esto no es porque en verdad quieran estar con Dios, sino porque quieren evitar los problemas. Estoy seguro que no dirían lo mismo cuando las cosas están de maravilla y hay abundancia.
En el proceso llamado “vida” todos tenemos un tiempo para llegar el final. Mientras tanto la experiencia de vivir esta llena de oportunidades para crecer como seres humanos y hacer crecer a aquellos que nos rodean. Una fruta no se corta antes de tiempo, sino cuando esta totalmente madura. Pero para llegar a ese punto, paso por calores, fríos, plagas, resistió a los químicos que le dieron mas vida, y entonces, solo entonces cuando el granjero ve que es tiempo, la corta para su deleite.
De la misma manera, te invito a que dejes que el “granjero de la vida” te cuide; te proteja contra las plagas que buscan destruirte; te alimente para que sea una persona fuerte, grande y ejemplar; te ayude a pasar por los calores y fríos de la vida, te permita experimentar el proceso de la vida. Y que El decida “cuando es tiempo”.
Dios te guarde
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
www.fpcsa.org/esp.html
http://pipsablog.blogspot.com/
jueves, 1 de mayo de 2008
Mientras mas grande el árbol mas fuerte la caída.
“Ahora pues, sirvan a Dios con integridad y fidelidad…. y si no les parece bien servir al Señor, escojan hoy a quien habrán de servir” Josué 24:14a y 15a
Si hablamos de servir a Dios con integridad y fidelidad, suena inapropiada la ambición de ser el más grande en el mundo, cuando se dice “soy creyente en Dios”. Para el que no conoce de la fe cristiana, quizás le sea aceptable por un momento. Pero no para el que dice practicar una fe. En el camino de la vida, todos sabemos que hay un final, una meta, un lugar donde termina. Ese lugar esta exactamente donde todo comenzó, con el Creador. Polvo fuimos y al polvo regresaremos, pero hay algo que no es polvo y que no se creo del polvo, tu alma o espíritu, que fue dado por Dios. Y eso es lo que regresa a Dios. Pero hoy te quiero preguntar: ¿Te has fijado que en el momento en que te propones hacer lago bueno por ti o por los que te rodean, se presentan más dificultades que antes, más interrupciones, más “problemas o dificultades” para lograrlo? Mira, si alguien decide dejar alguna adicción, se le presentan personas, situaciones, o cosas que le vuelven a invitar a tomar lo que quiere dejar, ¿cierto? Ni los amigos te pueden ayudar cuando estas solo enfrentando esa batalla interna. Al contrario, a veces son los “amigos” los que se dejan usar para lanzarte los ataques mas feroces que te puedas imaginar.
Nada mas seguro que una caída fuerte le espera al que lleno de autosuficiencia y autoconfianza, sin poner atención a las advertencias y contento con el peligro, se lanza a querer conquistar sus debilidades.
Si esa batalla es interna, en tu espíritu, solo aquel que conoce tu espíritu puede ayudar. El problema es que nuestro espíritu es tan grande, llena todo nuestro ser, que no hay más lugar para que Dios pueda hacer los cambios en ti. Si tú crees que con tus propias fuerzas podrás llegar, ten cuidado porque un día te cansaras y caerás desde muy alto. Que mejor que descansar sabiendo que tienes a tu Creador como amigo, ayudándote a vencer esas batallas internas, llevándote de la mano para llegar a la sima, sabiendo que cuando te canses, te dará la mano para que puedas seguir. Pero eso lo tienes que decidir tú y nadie más. Tú escoges con quien caminar, tú escoges como vivir, con cuanta integridad y fidelidad a tu propósito de vida, tú escoges a quien servir. No lo dejes para después, puedes caer antes y quizás no llegues. No creas que porque eres grande no caerás, al contrario, mientras mas grandes nos creemos, mas fuerte será la caída.
Dios te guarde
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastorwww.fpcsa.org
http://pipsablog.blogspot.com/
Si hablamos de servir a Dios con integridad y fidelidad, suena inapropiada la ambición de ser el más grande en el mundo, cuando se dice “soy creyente en Dios”. Para el que no conoce de la fe cristiana, quizás le sea aceptable por un momento. Pero no para el que dice practicar una fe. En el camino de la vida, todos sabemos que hay un final, una meta, un lugar donde termina. Ese lugar esta exactamente donde todo comenzó, con el Creador. Polvo fuimos y al polvo regresaremos, pero hay algo que no es polvo y que no se creo del polvo, tu alma o espíritu, que fue dado por Dios. Y eso es lo que regresa a Dios. Pero hoy te quiero preguntar: ¿Te has fijado que en el momento en que te propones hacer lago bueno por ti o por los que te rodean, se presentan más dificultades que antes, más interrupciones, más “problemas o dificultades” para lograrlo? Mira, si alguien decide dejar alguna adicción, se le presentan personas, situaciones, o cosas que le vuelven a invitar a tomar lo que quiere dejar, ¿cierto? Ni los amigos te pueden ayudar cuando estas solo enfrentando esa batalla interna. Al contrario, a veces son los “amigos” los que se dejan usar para lanzarte los ataques mas feroces que te puedas imaginar.
Nada mas seguro que una caída fuerte le espera al que lleno de autosuficiencia y autoconfianza, sin poner atención a las advertencias y contento con el peligro, se lanza a querer conquistar sus debilidades.
Si esa batalla es interna, en tu espíritu, solo aquel que conoce tu espíritu puede ayudar. El problema es que nuestro espíritu es tan grande, llena todo nuestro ser, que no hay más lugar para que Dios pueda hacer los cambios en ti. Si tú crees que con tus propias fuerzas podrás llegar, ten cuidado porque un día te cansaras y caerás desde muy alto. Que mejor que descansar sabiendo que tienes a tu Creador como amigo, ayudándote a vencer esas batallas internas, llevándote de la mano para llegar a la sima, sabiendo que cuando te canses, te dará la mano para que puedas seguir. Pero eso lo tienes que decidir tú y nadie más. Tú escoges con quien caminar, tú escoges como vivir, con cuanta integridad y fidelidad a tu propósito de vida, tú escoges a quien servir. No lo dejes para después, puedes caer antes y quizás no llegues. No creas que porque eres grande no caerás, al contrario, mientras mas grandes nos creemos, mas fuerte será la caída.
Dios te guarde
Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastorwww.fpcsa.org
http://pipsablog.blogspot.com/
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