martes, 29 de abril de 2008

Las promesas solo sirven para una cosa... para ser cumplidas

“Acuérdate da la palabra dada a tu siervo, en la cual me has hecho esperar” Salmos 119:49

¿A dónde vas cuando necesitas pan? ¿A dónde vas cuando tu auto necesita gasolina? ¿A done vas cuando necesitas descansar? Las respuestas parecen obvias. Sin embargo los supermercados del día de hoy lo han hecho confuso. Por ejemplo COSTCO, tiene todo para todos. Nómbralo y lo tienen! Te lo dicen por periódico, por la radio, por la televisión. Y sabes que cuando llegues lo encontraras porque te lo han prometido!!

Esa idea de autosuficiencia nos lleva a olvidar ¿A dónde voy cuando mi vida se ve sin propósito? ¿A dónde voy para recobrar el ánimo y seguir adelante? ¿Crees que lo encontraras en COSTCO?

En esta área, cualquiera que sea tu necesidad puedes encontrar respuestas en Las Promesas del Creador, te lo dice por escrito, te lo dice con lo creado, te lo dice con las personas. Y… ¿sabes? Cuando llegues, cuando te acerques lo encontraras porque te loa han prometido.

¿Sientes que la vida es pesada, el camino es difícil y te estás cayendo? Mira lo que encuentro: “EL levanta del polvo al desvalido, de lo más bajo hace subir al pobre”

¿Te desesperas porque no hay justicia? Lee esto “Bienaventurados lo que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”

¿Piensas que eres el pecador mas vil y que no hay solución para que te acerques a Dios? Hoy te comparto, está escrito “Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad”

¿Crees que no tienes derecho a tanta bondad de parte del Creador? Hoy te digo lo que está escrito: ¿Que hombre le dará una piedra a su hijo si le pide un pan? ¿o si le pide un pescado le dará una serpiente? ¿Cuánto más nuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le piden? Busca las proesas que se te han dado y cuando las encuentres, tomalas y ve delante de Dios y recuerdales que has escuchado esa promesa, no le pidas, solo recuerdales lo que ha prometido. No tienes que mencionar tus meritos, solo lo que ha prometido. Cualquiera que sea tu miedo o temor, puesdes ir al Creador Omnipotente Salvador Todo Poderoso y COmpasivo.

Y… ¿sabes? Cuando llegues, cuando te acerques, lo encontraras porque te lo han prometido.

Dios te guarde,

Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
www.fpcsa.org/esp.html
http://pipsablog.blogspot.com/

sábado, 26 de abril de 2008

El que tenga oídos para oir, abra su corazón

“He aquí, esto a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrare a el, y cenare con el y el conmigo.” Apocalipsis 3:20

En unas ocasiones he compartido que por lo regular muchos le decimos a Dios lo que esta en nosotros; al rezar, al orar, con frases de agradecimiento o de frustración. La pregunta es ¿lo escuchas tu?

¿Cómo escucharle después de haberle dicho lo que esta en mi corazón? Te invito a que imagines lo que se menciona en el verso anterior, Dios mismo llega a tu vida y se presenta a la puerta de tu corazón, y te llama, si le escuchas y abres el entra y se sienta a cenar contigo y tu con El. Ya en la mesa, a solas con EL Creador, en una conversación intima te pregunta: ¿Cual es tu deseo este día? ¿Que es lo que te apasiona para vivir? ¿Te has puesto a pensar en esto? En tu vida ¿tienes un propósito al cual te estas entregando apasionadamente a diario? ¿Aspiras cosas grandes?

¿Qué le dirías?

Muchos de nosotros deseamos escuchar algo así, sin embargo nunca ponemos atención. Dios siempre esta hablando frente a las puertas de nuestras vidas, siempre esta llamando nuestra atención: Mira el sol naciente, mira la naturaleza, mira su creación en tus padres, tu esposa (o), tus hijos, los escritos, las palabras, la música, ¡tu mismo (a)!!! Sin embargo decimos no ver a Dios en nuestras vidas. Nuestras prisas no nos dejan ver su presencia, ni oír su voz.

Pero he visto que para poder escucharle, tengo que detenerme, y en silencio poco a poco se comienza a escuchar su voz frente de tu puerta. La frase “si alguno oye mi voz” es la única manera de poder abrirnos y dejar que entre en nuestras vidas.

Si en la mañana, o por la noche le presentas tu agradecimiento y peticiones; prepárate a escucharle durante todo el día, vendrán sus respuestas. Esta forma de vivir es una forma contemplativa. Buscando donde esta ese poder creador en lo que te rodea, tratando de escuchar sus voz en todo lo que te ocurre. Abriendo tu corazón, es decir aceptar honestamente y confiadamente que viene de lo alto para tu bien; y preguntándote en cada momento ¿Qué me estas tratando de enseñar con esto? ¿Qué me quieres decir? ¿Qué parte de mi necesita crecer?

La vida es rápida como para darse el lujo de no disfrutarla a plenitud, has de ella lo mejor, busca y encontraras que la vida abundante es descubrir la abundancia en las cosas más pequeñas y disfrutarlas, atrévete a conversar de corazón con lo que te rodea. Te veras en una conversación infinita con tu creador, intima, tan intima que no vas a querer perdértela al siguiente día. ¡Una vez que Jesús entra ya no se va!

Dios te guarde

Daniel Jimenez
Pastor Asociado/Associate Pastor
www.fpcsa.org/esp.html